martes, 17 de abril de 2018

Ahora, más que la tarde anterior, no podía pensar en nadie con quien compararla a ella. Se había vuelto absoluta, más allá de toda comparación. Se había vuelto decisión y destino.

Yasunari Kawabata. (2010). Mil grullas. Buenos Aires: Editorial Planeta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario