sábado, 18 de noviembre de 2023

 


Aprendió a leer su nombre, pero luego sintió una inquietud parecida a la que le causaban las ballenas. ¿Cada letra hacía su sonido, o lo decía? ¿Cómo hacían las letra para sonar, si estaban ahí quietas? ¿Acaso chocaban unas contra las otras sin que nadie lo viera? ¿Había que dibujarlas pegadas unas a las otras, como golpeándose, para que sonaran? ¿Qué era leer, qué era? ¿Cómo así que Elvis era una palabra? ¿Dónde estaba la palabra de Elvis?

Sanín, Carolina. (2014). Los niños. Bogotá: Editorial Kimpres SAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario