sábado, 30 de marzo de 2024


Mi madre decía que ese tipo de comentarios o dudas no la afectaban. Pero cuando las mujeres golpeadas por sus maridos regresaban con sus agresores después de refugiarse unos días en la casa, caía enferma. Un día, otra mujer volvió con su marido tras haber pasado una semana escondida en la casa. Entonces mi padre, mostrando perplejidad por la situación, se preguntó en voz alta que para qué acudían al centro, si al final terminaban regresando con sus maridos. Ante esa opinión que a mi madre le pareció demasiado gratuita, explotó:

—¿Piensas que ha vuelto a su casa porque quería? Ha sido porque no le quedaba otra. Porque no tiene dinero, ni unos padres en quienes apoyarse. Y encima la están esperando sus dos hijos. No hables mal de ella. Nadie en este mundo tiene derecho a criticarla.

Nam-joo, Cho. (2024). Lo que sabe la señorita Kim. Bogotá: Penguin Random House

No hay comentarios:

Publicar un comentario